Programa lunes 20 de julio 2026, 22:00 hrs 102.5fm Radio U. de Chile

Bitácora: Comenzaremos con un viaje cósmico donde el jazz espiritual se convierte en puente entre tradición africana y contemplación astronómica. Seguiremos con un paisaje acuático, tejido entre el timbre del koto y la electrónica mínima, que fluye como corrientes invisibles. Más adelante nos adentraremos en la energía frenética del jungle y el ragga, cápsulas de ritmo que aún palpitan con urgencia urbana. Continuaremos con un colectivo tailandés que transforma rituales ancestrales en trance psicodélico y danza comunitaria. Cerraremos con un pianista neoyorquino que reduce su lenguaje a lo esencial, ofreciendo vulnerabilidad y memoria en cada nota

Artista: KELAN PHIL COHRAN & LEGACY
Disco: African Skies
Sello: Listening Position / Stones Throw
Año: 2025

Album que recupera la banda sonora compuesta en 1993 para el Adler Planetarium de Chicago, una obra que durante años fue considerada un tesoro oculto del jazz espiritual. Cohran, antiguo miembro de la Sun Ra Arkestra y fundador de la AACM, concibió estas piezas como un viaje cósmico que conecta la diáspora africana con la contemplación astronómica. El disco despliega siete composiciones que oscilan entre lo meditativo y lo expansivo, con un uso destacado del arpa y la flauta, instrumentos que evocan la espiritualidad de Alice Coltrane y Dorothy Ashby. La ausencia de percusión convencional se sustituye por un enfoque rítmico en cada instrumento, creando un tejido sonoro circular y envolvente. Temas como Theme y White Nile se erigen como monumentos de repetición hipnótica, mientras que Kilimanjaro y Cohran Blues abren paisajes de resonancia pan-africana. La crítica ha subrayado la riqueza atmosférica del álbum, capaz de conjugar minimalismo y exuberancia en un mismo gesto. Su carácter atemporal lo sitúa en diálogo con la tradición del free jazz y el avant-garde, pero también con la búsqueda de un lenguaje universal que trascienda fronteras. African Skies no es solo un documento histórico, sino una obra viva que invita a escuchar el cielo como territorio de memoria y esperanza

Artista: AUS
Disco: Eau
Sello: Flau
Año: 2025

El compositor y productor japonés Yasuhiko Fukuzono presenta una exploración de la transparencia sonora en un álbum gira en torno al koto, instrumento tradicional japonés interpretado por Eden Okuno, que se convierte en el núcleo acústico de un paisaje electrónico delicado y expansivo. Las diez piezas que conforman el disco se despliegan como corrientes de agua: Tsuyu abre con notas que se disuelven en el espacio, mientras Uki y Variation I construyen repeticiones mínimas que invitan a la contemplación. La electrónica se funde con el timbre del koto, borrando fronteras entre lo digital y lo orgánico. En Soko, de casi nueve minutos, la textura se expande hacia un estado de suspensión, donde el tiempo parece diluirse. La propuesta no busca dramatismo ni estructuras rígidas, sino un estado de escucha atenta en el que los matices emergen lentamente. La crítica ha destacado la capacidad de aus para integrar tradición y modernidad sin caer en el exotismo, creando un espacio sonoro que es a la vez íntimo y abstracto. El título, Eau —agua en francés—, refleja la fluidez y la ausencia de forma definida que caracteriza al álbum. Más que un ejercicio de ambient, Eau se convierte en un espacio de coexistencia entre silencio, resonancia y memoria, un trabajo que invita a dejarse llevar por la corriente sonora y descubrir en ella una calma profunda

Artista: Varios
Disco: SOUL JAZZ RECORDS Junglist! Old Skool Ragga D&B 1993–95
Sello: Soul Jazz
Año: 2026

Version 1.0.0

Álbum doble que rescata la energía de una época fundacional para la música electrónica británica. La selección reúne piezas grabadas entre 1993 y 1995, cuando el jungle y el drum & bass emergían desde los clubes londinenses como un lenguaje nuevo, marcado por la velocidad, el bajo profundo y la herencia del reggae digital. El compilado despliega cortes de pioneros que fusionaron breakbeats frenéticos con líneas vocales ragga, creando un pulso urbano que reflejaba la multiculturalidad de la ciudad. Cada tema funciona como cápsula de energía: bajos que retumban como motores, baterías programadas con precisión quirúrgica y voces que atraviesan la mezcla con urgencia. La escucha revela un mapa sonoro donde conviven la crudeza del dancehall, la experimentación del dub y la euforia rave. Más allá de la nostalgia, la edición subraya la vigencia de un estilo que sigue influyendo en generaciones posteriores. La restauración sonora permite apreciar la textura original de las cintas, mientras el diseño gráfico evoca la estética DIY de los flyers de la época. Junglist! se convierte así en un documento histórico y a la vez en un festín contemporáneo, un viaje al corazón de la cultura junglist que aún late con fuerza

Artista: THE PARADISE BANGKOK MOLAM INTERNATIONAL BAND
Disco: 21st Century Molam
Sello: Studio Lam
Año: 2014

Debut se convirtió en un puente entre la tradición musical del noreste de Tailandia y la escena global contemporánea. La banda, formada por Maft Sai y Chris Menist junto a maestros del phin y el khaen, revitaliza el molam con un enfoque que mezcla trance hipnótico, grooves psicodélicos y ecos de dub. El álbum abre con Sao Sakit Mae, donde el khaen despliega un aire etéreo que se transforma en un pulso repetitivo y envolvente. Piezas como Lam San Disco y Zerng India Prayuk muestran la capacidad del grupo para fusionar ritmos tradicionales con bajos eléctricos y percusiones modernas, creando un sonido que dialoga con la música de club sin perder raíz. La propuesta se sostiene en la tensión entre lo ancestral y lo futurista, con melodías que evocan rituales comunitarios y texturas que invitan a la danza. La crítica ha resaltado cómo este trabajo convirtió al molam en fenómeno internacional, llevando a la banda a escenarios como Glastonbury y Boiler Room. Más allá de la recuperación patrimonial, 21st Century Molam se percibe como un manifiesto de reinvención cultural: un sonido que viaja desde Isaan hasta el mundo, capaz de transformar la tradición rural en experiencia cosmopolita

Artista: DAVID MOORE
Disco: Graze The Bell
Sello: Rvng Intl
Año: 2026

Primer trabajo bajo su propio nombre y marca un giro decisivo en la trayectoria del compositor de trumpilandia, conocido por liderar Bing & Ruth (Proyecto que nos ha acompañado varias veces en nuestros especiales suicidas). El álbum se construye íntegramente sobre un piano Steinway D de 1987, grabado en sesiones orgánicas que privilegian la resonancia y la fisicidad del instrumento. Las nueve piezas que lo integran se perciben como conversaciones íntimas, donde cada nota parece buscar una verdad aún no articulada. Then a Valley abre con calma engañosa, desplegando un flujo de acordes que se transforman en cascadas sonoras, mientras Graze the Bell se sostiene en escalas sencillas que evocan aceptación y memoria. En No Deeper, la tensión entre acordes luminosos y graves sombríos revela un contraste que nunca se resuelve del todo. La propuesta se inscribe en una línea de depuración progresiva: tras años de ensambles numerosos y colaboraciones, Moore reduce aquí su lenguaje a lo esencial, logrando un minimalismo cargado de emoción. La crítica ha destacado la capacidad del álbum para conjugar introspección y expansión, con momentos que recuerdan la simplicidad de Erik Satie y la espiritualidad de Ryuichi Sakamoto. Más que un ejercicio de virtuosismo, Graze The Bell se convierte en un espacio de vulnerabilidad expuesta, un paisaje sonoro que invita a la contemplación y que confirma a Moore como un creador capaz de transformar lo personal en experiencia compartida
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Programa lunes 13 de julio 2026, 22:00 hrs 102.5fm Radio U. de Chile

Bitácora: Iniciaremos con un clásico revisitado, donde la intensidad espiritual del post?rock se expande en nuevas texturas y silencios. Seguiremos con un proyecto que transforma la memoria política en paisajes electrónicos de tensión y ritual. Más adelante nos encontraremos con una voz irlandesa que convierte la vulnerabilidad en canto de resistencia, entre plegaria y protesta. Continuaremos con un creador chileno que despliega un mosaico de estilos, desde la ironía cotidiana hasta la densidad atmosférica. Cerraremos con un artista emergente de la escena alternativa norteamericana, que convierte la nostalgia en un impulso renovador.

Artista: TALK TALK
Disco: Spirit of Eden (Half Speed Master 2025)
Sello: Universal/EMI
Año: 2025

Esta reedición en vinilo a media velocidad devuelve a la superficie uno de los álbumes más radicales y visionarios de los años ochenta. La obra, originalmente publicada en 1988, se presenta ahora con un corte realizado por Matt Colton en Metropolis, supervisado por Lee Harris y Charlie Hollis, hijo del desaparecido Mark Hollis. La técnica de half speed mastering otorga mayor claridad en los silencios, mejor respuesta en los transitorios y un detalle más fino en las frecuencias altas, cualidades esenciales para un álbum construido sobre la tensión entre el vacío y la irrupción sonora. El disco despliega seis piezas que se mueven entre la improvisación jazzística, la densidad ambiental y la ruptura de la estructura pop, creando un híbrido que anticipó el post-rock y que inspiró a generaciones posteriores como Radiohead, Sigur Rós o Mogwai. La nueva edición resalta la amplitud espacial de temas como The Rainbow y Desire, donde los contrastes entre calma y explosión se sienten con mayor dramatismo. La crítica especializada ha reiterado su carácter de obra maestra, destacando la capacidad de Hollis y Tim Friese-Greene para conjugar silencio, espiritualidad y riesgo creativo en un lenguaje musical único. Más que una reedición, esta versión de Spirit of Eden es una invitación a redescubrir un álbum que sigue desafiando las convenciones de la música popular, reafirmando su lugar como piedra angular de la experimentación sonora contemporánea

Artista: PHAROAH CHROMIUM
Disco: Chronicles from the Arab Cold War
Sello: Discrepant
Año: 2026

Este trabajo del músico germano-palestino Ghazi Barakat se erige como un testimonio sonoro que entrelaza memoria política y experimentación radical. La obra se despliega en dos caras que funcionan como espejos de la historia reciente: la primera, concebida en sesiones de 2023 con flautas, EWI y ritmos de danza oriental, se nutre de las voces infantiles tomadas de Chants Révolutionnaires d’Oman (1975), transformando la inocencia en resistencia y dedicando su pulso a los niños de Gaza. La segunda cara, marcada por la sombra de los acontecimientos posteriores al 7 de octubre, se adentra en un territorio más sombrío y ceremonial. La trompeta de Philipp Selalmazidis atraviesa los pasajes como un lamento fúnebre, mientras las texturas electrónicas se densifican hasta rozar lo ritual. El álbum rehúye la ilustración directa del conflicto, pero su arquitectura sonora transmite la tensión entre fragilidad y furia, entre esperanza y duelo. Cada pieza, desde Intro / Riah Ach-Chark hasta Siah-Khal, se convierte en un fragmento de crónica que rehúsa el espectáculo y apuesta por la escucha activa. La producción de Barakat, fiel a su trayectoria en discos como Gaza (2015) y Jean Genet à Chatila (2018), reafirma la música como espacio de responsabilidad y memoria. La edición limitada en vinilo subraya su carácter de objeto de resistencia cultural, un documento que se sitúa en la frontera entre arte sonoro y testimonio político. Más que un álbum experimental, Chronicles from the Arab Cold War es un acto de conciencia: un mapa sonoro que invita a pensar la historia desde la vibración, la pausa y la intensidad de lo no dicho

Artista: LISA O’NEILL
Disco: The Wind Doesn’t Blow This Far Right
Sello: Rough Trade
Año: 2025

Este EP de seis canciones y treinta y dos minutos se presenta como un manifiesto musical contra la injusticia y la deshumanización. La voz de O’Neill, áspera y cargada de historia, se despliega como un canto que oscila entre plegaria y protesta, evocando la tradición de figuras como Shane MacGowan y Sinéad O’Connor, pero con un timbre propio que se incrusta en la memoria. La pieza titular, de más de seis minutos, se erige como un himno sombrío y conmovedor, un lamento por la inhumanidad del hombre que se transforma en súplica colectiva. Su cualidad casi litúrgica se entrelaza con imágenes de niños famélicos y paisajes devastados, recordando que las catástrofes más crueles no son naturales, sino fruto de la codicia y la violencia. La canción se expande lentamente, como un río que arrastra dolor y compasión, hasta convertirse en un llamado a la unión frente al desastre. El EP, aunque breve, condensa una fuerza emocional que lo sitúa en la frontera entre la canción popular y el arte político. Cada tema funciona como un fragmento de crónica contemporánea, donde la vulnerabilidad se convierte en resistencia y la belleza se abre paso en medio de la oscuridad. O’Neill, que ya había dejado huella en proyectos como Peaky Blinders y en el funeral de MacGowan, reafirma aquí su lugar como una voz imprescindible, capaz de transformar la música en conciencia. Más que un conjunto de canciones, The Wind Doesn’t Blow This Far Right es un recordatorio de que la música puede detenernos, sacudirnos y devolvernos la esperanza en medio del duelo

Artista: MIKE NORRIS
Disco: No soporto a Mike Norris
Sello: Discos Chalacos / Laboratorio Audiovisual
Año: 2026

Desde marzo de este año está disponible en todas las plataformas el último disco de Mike Norris, exintegrante de Shogún y habitual en Perdidos, ya sea presentando su música o tocando en vivo. No soporto a Mike Norris es un extenso trabajo de 31 canciones que se prolonga por casi dos horas y que se aparta de la lógica del single inmediato para apostar por la lentitud como estética central. Las composiciones, en su mayoría de tempo lento o medio, se mueven entre lo introspectivo y lo nocturno, con letras que abordan lo cotidiano y lo subconsciente mediante mensajes aparentemente incoherentes que, al escucharse con atención, revelan sentido y cercanía. El álbum despliega una diversidad estilística que va del slowcore al noise atmosférico, pasando por trap, dub, funk y electrónica lo-fi, además de piezas de guitarra clásica de tradición latinoamericana. Esa variedad no busca cohesión narrativa, sino un flujo de estados que se suceden con paciencia, como capítulos de una narración cinemática. Hay ironía en títulos como Toma Coca Cola o No hay plata, melancolía en Me regalas la lluvia y un aire ceremonial en San Hilario I y II. Producido íntegramente por Norris y coeditado por Discos Chalacos y Laboratorio Audiovisual, el disco se erige como un manifiesto de resistencia frente a la velocidad del mercado musical. Durante el año se espera una edición en CD de especial cuidado.

Artista: TYLER BALLGAME
Disco: For the First Time Again
Sello: Independent
Año: 2026

Este disco se presenta como un ejercicio de memoria y renovación. Ballgame, artista emergente de la escena alternativa norteamericana, construye un repertorio de diez piezas que oscilan entre el folk introspectivo y la experimentación electrónica, con un pulso narrativo que evoca tanto la intimidad del diario personal como la amplitud de un manifiesto colectivo. La apertura con Static Reverie marca el tono: guitarras acústicas que se entrelazan con capas digitales, creando un espacio donde lo analógico y lo virtual conviven sin jerarquías. En Glass Cities la voz se convierte en eco urbano, mientras que For the First Time Again, tema central, despliega un crescendo que transforma la nostalgia en celebración. El álbum juega con la idea de repetición y descubrimiento, como si cada escucha fuese un regreso al origen, pero con la conciencia de lo vivido. La producción, austera pero precisa, resalta la crudeza de las letras y la fragilidad de los silencios. Hay momentos de vulnerabilidad extrema, como en Ashes in Reverse, y otros de energía expansiva, como Neon Horizon, donde el ritmo se abre hacia territorios cercanos al dream pop. El resultado es un mosaico de emociones que rehúye la linealidad y se instala en la paradoja: volver a empezar, pero con la memoria intacta. Más que un debut formal, For the First Time Again es una declaración de intenciones: un recordatorio de que la música puede ser simultáneamente refugio y exploración, un espacio donde lo íntimo se convierte en universal.
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