Ya está al aire el programa del lunes 2. Dale play o descárgalo.
Perdidos en el Espacio | 22:00 hrs por Radio Universidad de Chile
Tanta música nueva, tan breve la existencia para darse cuenta.
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Bitácora: Partiremos con el regreso de una banda de Liverpool que rompe doce años de silencio con canciones breves que miran de frente al paso del tiempo. Seguiremos con un veterano del pedal steel que debuta a los 72 años entre praderas country y nubes ambient. Luego viajaremos a una aldea sudafricana donde las bodas se bailan a 180 pulsaciones. Continuaremos con un duelo felino convertido en electrónica íntima, y cerraremos con jóvenes artistas sonoros que dialogan con el legado del azar y el silencio.
Artista: ECHO & THE BUNNYMEN
Disco: Apples For Isaac
Sello: BMG
Año: 2026

Doce años de silencio discográfico separan a ECHO & THE BUNNYMEN de Meteorites, y el regreso llega cargado de una sombra luminosa. IAN MCCULLOCH escribe, produce y toca casi todo; WILL SERGEANT, fundador del grupo, aparece apenas como un destello de trémolo lunar, mientras CLEM BURKE, el baterista de BLONDIE, golpea en diez de los once cortes antes de morir sin ver el disco terminado. Esa ausencia se cuela por las rendijas: son canciones breves, ninguna pasa los cuatro minutos, y sin embargo todas miran de frente al paso del tiempo. El título juega con dos Isaacs, Newton y Asimov, y con la fuerza que ambos conocían: la gravedad, esa que tarde o temprano devuelve a poetas y estrellas de pop al suelo. “Take Me By The Hand” abre con acordes reconocibles que de pronto tropiezan hacia un funk nervioso, el mismo que alguna vez contagió a los primeros HAPPY MONDAYS. “The Honey” derrapa con guitarras campanilleantes y coros sacados de un cancionero psicodélico de los sesenta, pegajosa como su nombre. Y “An Unstoppable Force” es el corazón expuesto: un riff frágil y ahogado en eco, cuerdas que empujan hacia la lágrima y MCCULLOCH suspirando que algún día perderá las ganas de la persecución. Hay estadio y hay callejón, hay muelle desolado y aguja gótica. No es la nostalgia de quien vive de glorias viejas, sino el aliento tardío de una banda que decidió envejecer con los ojos abiertos.
Artista: EVIL GRAHAM LEE
Disco: I Think I’m Alone Now
Sello: Isle Of Jura
Año: 2026

A los 72 años, GRAHAM LEE —el “Evil” que se ganó el apodo en THE TRIFFIDS— publica por fin un disco a su nombre. Su pedal steel ya había dejado huella lejos del country cuando, en 1990, se volvió el alma de Chill Out, la obra maestra ambient de THE KLF. Aquí el instrumento se desnuda en seis piezas que oscilan entre la melodía campestre y vastas texturas bañadas en reverberación. “Serein” —palabra francesa para la llovizna que cae de un cielo despejado al atardecer— abre con esa misma suavidad improbable. “Seeking Beauty In Sadness” despliega una melodía con trémolo que se queda suspendida como humo, y “Nursery In The Beehive” se permite una abstracción curiosa. El centro de gravedad es el tema que da nombre al álbum: quince minutos de raga campesino cuyos armónicos se deslizan por formas cercanas al sitar hasta desembocar en paisajes new age y kosmische, como si el tiempo se dilatara. “Is There Any Pedal Steel In Heaven?” despide con una pregunta que suena a plegaria. Vibrato, glissando, notas dobladas que bailan con un punteo folk: música para contemplar la eternidad sin prisa. Las notas interiores las firma BILL DRUMMOND, que recuerda cuarenta años de amistad nacidos cuando THE TRIFFIDS fueron su banda en The Man. Medio siglo de oficio cabe en este gesto tardío: el círculo que Chill Out dejó entreabierto, por fin se cierra con calma.
Artista: SEROKOLO 7
Disco: Maramfa Musick Pro
Sello: Nyege Nyege Tapes
Año: 2026

En Ga-Sekhukhune, en la provincia sudafricana de Limpopo, la noche antes de una boda se baila hasta el amanecer al ritmo del mapanta, la música tradicional del pueblo bapedi. SEROKOLO 7, productor y operador de sound system de 27 años que aprendió solo con Virtual DJ y FL Studio, es una de las figuras detrás de su resurrección electrónica, y este disco es su carta de presentación al mundo. Aquí nada se pule: los golpes corren a 180 pulsaciones por minuto o más, los aullidos de animales se trenzan con marimbas martilladas, silbatos ceremoniales y retazos de voces en sepedi que no buscan estribillos, sino invocar linajes, tótems y antepasados. Se oyen ecos del ritmo shangaan, la presión del log drum del amapiano, las formas rituales del manyalo y el pulso áspero del lekompo, todo saturado con la mugre gloriosa de los casetes de los noventa. “Bonkoko Bagana” es el momento en que la aspereza se vuelve melodía y los sintetizadores tienden un puente entre la aldea y el pop electrónico global. “Morwa Malopo” convoca las danzas de sanación por posesión de espíritus: la repetición como tecnología para disolver el ego. “Magoboko”, mínima y callejera, está hecha para hacer temblar los maleteros de los autos. Sonido de aldea transmitido por baile, memoria, parlantes y discos duros compartidos: música que no pide permiso para existir fuera de su calle, y que justamente por eso suena universal.
Artista: TUJIKO NORIKO
Disco: PON
Sello: Editions Mego
Año: 2026

Ponpon era un gato callejero y sordo que TUJIKO NORIKO adoptó con apenas tres meses de vida; un accidente se lo llevó, y de ese duelo brotó este sexto álbum para Editions Mego. Lejos de la postal lacrimosa, la compositora nacida en Osaka y afincada cerca de París desde 2002 convierte la pérdida en un cuaderno de afectos donde conviven la electrónica, las melodías románticas y los detalles sonoros que asoman sin aviso. Grabaciones de campo domésticas, ronroneos, pasos y ruidos de casa se filtran entre sintetizadores y piano, como si el animal siguiera merodeando por el estudio. “Boku Wa Obake” —“Soy un fantasma”— es la pieza clave: sobre un piano y una base ambiental se enciman voces de campo y un rap en francés, reflejo de una vida partida entre dos idiomas. “Wakaru Pon” avanza con la ternura de quien habla con alguien que no puede oír, y “Kazeyo Pon” cierra como un soplo de viento que se lleva lo que queda. Entre medio caben la melancolía pianística a lo RYUICHI SAKAMOTO, el drone hondo de PAULINE OLIVEROS y una deriva de diez minutos, “Knife Of Yonder”, que parte cálida y termina en vuelo. Mezclado junto a LAWRENCE ENGLISH, PON se mueve entre lo infantil y lo oscuro, entre el pop, el ambient y la abstracción, y esquiva con elegancia la trampa de la cursilería: intimidad y modernidad cosidas con el mismo hilo.
Artista: VARIOS (BRUNO HAAS, DAVID TUDOR y más)
Disco: Sound And Experiment X Museum Brandhorst
Sello: Sound_And_Experiment
Año: 2026

En junio de 2025, durante la Junge Nacht que inauguró el Kunstareal Fest de Múnich, el Museum Brandhorst abrió sus salas a Sound and Experiment, el programa que FLORIAN HECKER dirige en la Academia de Bellas Artes de la ciudad. La invitación tenía un eje preciso: dialogar con la exposición Fünf Freunde, dedicada a JOHN CAGE, MERCE CUNNINGHAM, Jasper Johns, Robert Rauschenberg y Cy Twombly. Este CD no es el registro de aquella noche, sino piezas nuevas pensadas para el formato, nacidas de un seminario que estudió visualizaciones espectrotemporales, la influencia oblicua de DAVID TUDOR y la aventura de E.A.T., Experiments in Art and Technology. MARIA MARGOLINA, entre Múnich y Berlín, rescata archivos de audio y video de la Exposición Universal de Osaka de 1970 y los reordena con un sampler para desnudar cómo se cruzan lenguaje, ideología y producción mediática en “Osaka ’70, 25 Revisited”. BRADLEY LEONARD e ILINCA FECHETE trazan en “Phase Portrait: Dacia” un mapa de estados que oscilan, y BRUNO HAAS, obsesionado con lo efímero y lo momentáneo, cierra con “Miaumelanzane_V3”, donde el azar y la estructura se sientan a la misma mesa. Completan el mosaico SOFIAN BIAZZI, WATER LILY, CAMILLA METELKA con DANIEL GIANFRANCESCHI —dos piezas repartidas entre canal derecho e izquierdo—, ROSI, FOCUS BABY y CAROLINE KRETSCHMER. Una bitácora de escuela, sí, pero con la curiosidad intacta de quien escucha a CAGE y decide seguir preguntando.
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